Abril 2025 | 51 Coopidrogas que lleva a caer en relaciones tóxicas en las que el amor se confunde con una dependencia. EN LA EDAD ADULTA Conforme con el psicólogo y entrenador español Lluís Rodríguez, experto en la teoría del apego, los especialistas reconocen cuatro formas de este trastorno: seguro, inseguro ansioso ambivalente, inseguro evitativo e inseguro desorganizado. • Apego seguro: durante la infancia las necesidades son resueltas por los padres, lo que crea una base sólida de confianza y apego sano para el futuro sin temor al abandono y con autoestima. • Apego inseguro ansioso ambivalente: una de las partes de la pareja tiene un rol más emocional. Por lo tanto, busca más el contacto y confirmar que el otro la quiere. Este tiene dos subtipos: complaciente y victimista: – Complaciente: el miedo a perder al otro les hace complacerlo. – Victimista: la ansiedad por recibir mayor atención se muestra de forma directa, con dramatismo, incluso. • Apego inseguro evitativo: común en personas inseguras que buscan verse seguras. Estas no suelen expresar sus emociones. Aquí hay dos subtipos: – Narcisista: tratan de situarse por encima del otro individuo. – Filofóbico: tienen miedo al amor, por lo que son personas que necesitan libertad. • Apego inseguro desorganizado: no tiene un patrón claro. Puede ser una combinación de otros, como evitativo y ambivalente. Pueden mostrarse dependientes o distanciarse. Algunos lo tienen porque fueron maltratados en su niñez. De acuerdo con el experto, el más común es el inseguro evitativo y luego viene el ansioso. Al respecto, la psicóloga clínica Sue Johnson, en su libro Abrázame fuerte, argumenta que “la historia con los seres amados da forma a las relaciones presentes. En los momentos de desconexión, cuando no podemos interactuar de manera segura con la pareja, tendemos a los mecanismos de defensa que aprendimos en la infancia y que nos permitieron aferrarnos a nuestros padres, incluso, de forma mínima”. Esta obra expresa que es fundamental entender el tipo de apego desarrollado en la infancia para establecer relaciones sanas como adultos y abandonar las que hacen mal. Cuando la persona es consciente de eso, existen opciones de tratamiento como la psicoterapia, ya sea individual, en familia, pareja o grupo para afrontar las situaciones con apoyo de especialistas, ya que si bien el apego es necesario en la niñez, al crecer puede convertirse en una pesadilla. Consejos para la crianza Según los expertos, el estilo de apego se forma en la primera infancia, entre los 6 meses y los 2 años. Presentamos algunas recomendaciones: • Crear un entorno seguro sin malos tratos ni violencia familiar. • Los padres deben estar disponibles para atender las necesidades de los hijos, validar sus emociones y pasar tiempo con ellos. • El contacto físico, los masajes y los juegos ayudan al bebé y al niño a sentir que es importante y amado. • Un ambiente cariñoso, familiar, respetuoso y amistoso promueve un apego seguro. • Experimentar una pérdida o separación a una edad temprana puede llegar a generar un temor al posible abandono y fomentar un apego emocional en las relaciones en el futuro. Los padres deben permanecer atentos para que sus hijos no se sientan desprotegidos. • Hay que reconocer la independencia y autonomía de los hijos. • Conviene definir normas y límites adecuados desde que los niños nacen. Tanto para los BEBÉS como para las MADRES existe una necesidad biológica de MANTENERSE en contacto.
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