0255 Coopidrogas Abril 2025 - BAJA (1)

24 | Abril 2025 ACTUALIDAD Y no olvidemos el arte precolombino. Si hay algo que debe tenerse en cuenta son nuestros artistas indígenas y creaciones milenarias, rupestres y de orfebrería, únicas en el mundo, que constituyen parte del patrimonio. DIEZ SOBRESALIENTES El arte en Colombia tiene una trayectoria histórica de más de 3.500 años, que se origina con las culturas prehispánicas y se extiende hasta las manifestaciones contemporáneas. Nuestro país posee una rica y diversa tradición artística que refleja la mezcla de culturas indígenas, africanas y europeas. Aunque hacer una selección de las obras artísticas colombianas más relevantes de la historia resulta un trabajo subjetivo, los expertos consultados Ponce y Arias coinciden en que las de mayor relevancia se relacionan con la pintura, la cerámica y el tejido: 1. Maternidad zenú: en esta cultura el simbolismo de la mujer se asociaba con fertilidad agrícola, regeneración de la sociedad y también con sentimientos de sabiduría y respeto. Los personajes femeninos eran representados con frecuencia en la cerámica y se ponían en las tumbas de los muertos como un símbolo de la fertilidad humana y agrícola. La cultura zenú existió desde los años 200 a. C. hasta 1600 d. C. 2. La balsa muisca: es una pieza de orfebrería del arte precolombino que data de los años 600 d. C. a 1600 d. C. Fue encontrada en Pasca, provincia de Sumapaz, un lugar sagrado para los rituales. La pieza representa la ceremonia sagrada de El Dorado, que se llevaba a cabo en la laguna de Guatavita, un templo religioso importante para los muiscas. Narváez, quien vivía en Tunja, para pedirle que lo elaborara. Para el año 1562, la pintura hecha de algodón indígena, que medía 125 centímetros de ancho por 111 de alto, estaba en la capilla y allí permaneció por más de una década hasta el año 1574, cuando debido a la lluvia se deterioró a consecuencia de la humedad y fue llevada a Chiquinquirá. En 1586 se traslada a un oratorio y, ulteriormente, en 1823, a la nueva basílica. Finalmente, el 9 de julio de 1919, el presidente Marco Fidel Suárez coronó a la Virgen de Chiquinquirá como Reina de Colombia. 4. El juicio final: se trata de una obra en la que el pintor Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos logra hacer alarde de un dominio técnico sobresaliente. En este óleo sobre tela de lino y de gran formato (282 x 463 cm), el autor retrata a cada uno de los personajes remitiéndose a los estrictos preceptos iconográficos que el Concilio de Trento (15451563) estableció para la representación de imágenes sagradas. Está ubicada en la iglesia de San Francisco, en Bogotá. 5. Muerte del general Santander: el cuadro de Luis García Hevia fue pintado en 1841, un año después de la muerte del prócer. Su composición y detalle han suscitado diversas preguntas relacionadas con las influencias que le sirvieron, en el que la fotografía, Según la leyenda, en la laguna se realizaba el ritual de investidura del nuevo “zipa”. La balsa está fabricada en oro y cobre mediante la técnica de fundición a la cera perdida y se encuentra adornada con tocados, narigueras y orejeras. Fue hallada a principios de 1969 por tres agricultores en una cueva de la vereda Lázaro Fonte. Se expone actualmente en el Museo del Oro, en Bogotá. 3. La virgen de Chiquinquirá: en el siglo XVI los frailes dominicos efectuaban expediciones de evangelización en la región del centro del país. Un caballero proveniente de España, Antón de Santana, en 1560 obtuvo la encomienda de la región donde debía construir una capilla para oficios religiosos en Suta. Posteriormente, llegó de España fray Andrés Jadraque, quien vio la necesidad de dotar la capilla con un cuadro de la Virgen del Rosario. Acudieron al pintor español Alonso de Basílica de la Virgen de Chiquinquirá. La balsa muisca. Foto: EDUARDO BR

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