28 | Abril 2024 GESTIÓN cuanto no sabrá a lo que se enfrenta en su entorno laboral. Por eso, es fundamental destacar que el valor otorgado por parte de sus superiores no se traduce únicamente en dinero o en retribuciones materiales, sino en el respeto, la equidad y la inclusión que se verán reflejados en su desempeño, en el servicio al cliente y en el avance de la empresa hacia el cumplimiento de sus objetivos. Este enfoque debe impulsar la transformación del lugar de trabajo, ya que contar con un equipo sólido es una fortuna. DESPIDOS, LA ÚLTIMA OPCIÓN Para nadie es un secreto que el despido de empleados afecta el clima laboral, independientemente de las circunstancias. Esto puede crear un ambiente de tristeza, rabia e incluso culpa, dificultando la labor de los líderes de direccionar al equipo. Antes de tomar decisiones drásticas, es esencial ver qué cambios son necesarios y comunicarlos de manera transparente a los colaboradores. Al respecto, el periodista, consultor en liderazgo, Mauricio Rodríguez Múnera afirma: “Un líder debe ser realista, sincero, claro y oportuno en sus comunicaciones sobre la incertidumbre. Esto incluye responder ‘no sé’ cuando no se tenga una respuesta definitiva. La honestidad es clave. Y si la única opción para superar la crisis implica reducir la nómina, pues debe hacerse de manera personal, respetuosa y, por supuesto, cumpliendo con lo que la ley establece y expresando su tristeza por tener que tomar esa decisión con las personas afectadas”. Así las cosas, los responsables de la compañía deben afianzar aspectos como inteligencia emocional y comunicación asertiva. Además, es vital atender las necesidades del equipo de trabajo considerando, En ese contexto, las cabezas de grupo deben adoptar estrategias para evitar los recortes y superar las recesiones económicas. Algunas opciones podrían ser suspender por un tiempo los ascensos, ajustar gastos o reconsiderar los aumentos de los empleados altamente remunerados. El entorno VUCA El concepto VUCA (acrónimo derivado de las palabras en inglés volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad), que hace referencia a la realidad actual, fue acuñado por el ejército de Estados Unidos para referirse al mundo, luego de la Guerra Fría. Su nombre define, según la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), en España, al “modelo de gestión de entornos complejos, volátiles, impredecibles y ambiguos que persigue preparar a los gestores para una nueva realidad en la que es necesaria tener una gran capacidad de reacción”. En ese contexto, la figura del líder es imprescindible para adaptarse a los cambios e imprevistos que surgen en una organización. Para ello, puede ser de gran utilidad considerar el entorno VUCA basado en las siguientes premisas, de acuerdo con la APD: • Abordar la volatilidad con una correcta visión de futuro (V). • Afrontar la incertidumbre con conocimiento, formación y actualización constante, en definitiva, con entendimiento (U). • Aportar claridad, simplicidad y sencillez en la ejecución de tareas y acciones en el seno de la organización (C). • Acabar con la ambigüedad con agilidad, con una rápida capacidad de reacción ante los imprevistos que sucedan y que atenten contra la planificación estratégica de la organización (A). Cuando ocurren despidos en una compañía, en el ambiente laboral afloran sentimientos de tristeza y rabia.
RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==