Coopidrogas abril 2024

Abril 2024 | 23 Coopidrogas de los ecosistemas y la biodiversidad de la Serranía de Manacacías, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y Parques Nacionales Naturales de Colombia (entidad que administra las áreas protegidas del Sistema de Parques Nacionales Naturales), activaron en el año 2017 una ruta para realizar el diagnóstico biofísico, socioeconómico y cultural del lugar, cuyos resultados no pudieron ser mejores indicando su buen estado de conservación, lo que justifica plenamente su designación como área protegida. EL ‘LOMERÍO’ Entre las llanuras, los bosques, palmares mixtos, pastizales, matorrales y herbazales característicos de los Llanos Orientales, sobresale la Serranía de Manacacías con sus sabanas onduladas, bañadas por el río Manacacías y el caño Cumaral. Las comunidades locales se refieren a ella como el “Lomerío”. William Zorro, jefe de la nueva área protegida y quien lideró el proceso de declaratoria a nivel local, enfatiza: “Las sabanas onduladas son el ecosistema representativo de la zona y el único de este tipo que se encuentra en el país. Al conservarlo no solo se protegen las formaciones vegetales características de la serranía, sino que también se preservan las condiciones ideales para el ciclo de vida de muchas especies de flora y fauna”. Según el diagnóstico llevado a cabo, la Serranía de Manacacías alberga el 69% de las 1.435 especies de peces de agua dulce presentes en Colombia, así como 1.093 de plantas con flores, 179 de mamíferos y 454 de aves (incluyendo 51 migratorias). Además, se encuentran grupos de anfibios, reptiles y crustáceos. Entre las especies más notables se incluyen el venado de cola blanca, la tonina (delfín rosado), el jaguar, la tortuga charapa, el caimán llanero, la nutria gigante, el paujil colicastaño, el oso palmero y el armadillo gigante. También habitan especies amenazadas como el murciélago del Orinoco, la danta, el mico de noche llanero, el mono tití y el armadillo gigante. Como novedad, se encontraron dos nuevos registros de mariposas para el país y dos posibles especies nuevas para la ciencia. Por otra parte, Zorro explica que “esta área protegida también es clave para conectar las regiones Andina-Orinoquía-Amazonia mediante corredores naturales que ayudarían a la conservación de especies Un poco de HISTORIA La Serranía de Manacacías, colonizada en los años cincuenta debido a la lucha bipartidista, fue un corredor estratégico para la transformación y el transporte de drogas de uso ilícito hacia zonas fronterizas, a lo que se sumó el paramilitarismo y la guerrilla. En el 2009, la llegada de las primeras empresas petroleras impulsó la economía local. En términos generales, el lugar está habitado por colonos oriundos de regiones como el Meta, Santander, Tolima, Antioquia y Boyacá, quienes llegaron en oleadas migratorias. En la actualidad, la mayoría de los pobladores de esta zona son herederos que no residen de manera permanente en los terrenos. Estos antiguos pobladores jugaron un papel crucial en la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad de la Serranía, incluso antes de que se declarara como área protegida, gracias al estrecho vínculo que establecieron con este territorio.

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