14 | Abril 2024 MEDICINA & SALUD resonancia magnética nuclear o ecografía hepática y de vías biliares son también herramientas útiles para evaluar la funcionalidad del hígado. DIFERENCIAS QUE IMPORTAN El hígado graso no alcohólico se manifiesta en dos tipos de condiciones, según explica la doctora Franco. En primer lugar, la forma simple o leve, caracterizada por un porcentaje mínimo de grasa en el hígado sin inflamación ni daño hepático. En segundo lugar, se encuentra la esteatosis hepática, que implica un mayor porcentaje de grasa en el órgano, acompañado de inflamación y daño de las células hepáticas. Esta última condición puede desencadenar en fibrosis o cicatrización del hígado, presentándose en estadios del 1 al 5, dependiendo del nivel de afectación del órgano, siendo el estadio 5 el más grave, ya que puede llevar al desarrollo de cáncer o cirrosis hepática, o a que el paciente deba requerir un trasplante. A diferencia de los exámenes diagnósticos para los casos leves o simples de hígado graso no alcohólico, para detectar una esteatorebral y diabetes tipo 2, los cuales, a su vez incrementan la presión arterial, los niveles de azúcar, colesterol o triglicéridos en la sangre, y la concentración de grasa abdominal. ESTILO DE VIDA SALUDABLE Para prevenir y tratar el hígado graso no alcohólico, es determinante adoptar un estilo de vida saludable: bajar de peso para reducir la grasa corporal es una de las claves para controlar los factores de riesgo. Aunque actualmente no existe un tratamiento sis hepática es necesario realizar la biopsia hepática. Esta prueba, gracias a su precisión, confirma la afectación, evalúa su gravedad y las posibles causas. La sintomatología de la esteatosis hepática, además de los observados en los casos simples o leves, incluye ictericia (coloración amarillenta de la piel), sangrado gastrointestinal, pérdida de apetito o hinchazón de piernas y abdomen por retención de líquidos. Cabe señalar que esta condición se asocia al síndrome metabólico, que es el conjunto de trastornos que se presentan al mismo tiempo y, por lo tanto, aumentan el riesgo de enfermedades cardíacas, derrame ceEl hígado graso no alcohólico también puede manifestarse en niñas y niños. El sobrepeso, derivado del sedentarismo y una dieta centrada en alimentos industrializados, refrigerios en paquetes y “comida chatarra” está generando casos de enfermedades hepáticas crónicas en generaciones jóvenes. En Estados Unidos, por ejemplo, diversos estudios indican que el hígado graso no alcohólico afecta a aproximadamente el 10% de las personas entre los 2 y los 19 años. Aunque los síntomas de hígado graso no alcohólico en niños son similares a los de los adultos, las investigaciones señalan que cuando esta condición se manifiesta en los primeros años de vida, existe un mayor riesgo de desarrollar diabetes, hipertensión arterial o síndrome metabólico en etapas posteriores. Esto destaca la importancia de abordar y prevenir esta afección desde edades tempranas, promoviendo estilos de vida saludables y hábitos alimentarios equilibrados desde la infancia. En la INFANCIA Es ideal llevar una DIETA sana, rica en VERDURAS, cereales INTEGRALES y grasas saludables.
RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==