Abril 2024 | 13 Coopidrogas actual y perspectivas publicada en el Journal Article en 2019. ¡PERO SI NO TOMO! Luz Patricia Franco García, médica de la Universidad Libre de Colombia - Seccional Atlántico, con cerca de 29 años de experiencia profesional, explica que el hígado graso no alcohólico puede afectar a cualquier persona, independientemente de la etapa de la vida, ya que sus causas están relacionadas con la falta de actividad física, el consumo elevado de carbohidratos y de alimentos procesados ricos en azúcares y grasas saturadas y trans, así como el sobrepeso. Condiciones específicas como prediabetes, diabetes tipo 2, colesterol y triglicéridos altos, hipotiroidismo, resistencia a la insulina, presión arterial alta e, incluso, antecedentes familiares de enfermedad del hígado graso u obesidad son factores de riesgo que estimularían la enfermedad. Cabe señalar que el hígado graso no alcohólico es más difícil de detectar, ya que no presenta síntomas evidentes. Es así como señales leves de fatiga, pesadez o dolor en la parte derecha del abdomen pasan desapercibidos; de hecho, esta es una de las denominadas “enfermedades silenciosas”. Franco García aclara que, ante la sospecha de hígado graso no alcohólico y para validar el diagnóstico, es fundamental tener en cuenta la historia clínica del paciente, sus hábitos dietarios y de ejercicio físico, y realizar exámenes de sangre para detectar los niveles de colesterol, triglicéridos, azúcar y transaminasas (enzimas digestivas que se metabolizan en el hígado). Los exámenes por imágenes como tomografía computarizada,
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