Mayo 2023 | 25 Coopidrogas presentan una cultura de aprendizaje y cambio, que les ha servido no solo para mantenerse vigentes, sino también para posicionarse como líderes en su segmento. Todo esto hace parte del llamado desaprendizaje organizacional que, en otras palabras, significa la capacidad que tiene un negocio o empresa de eliminar o reemplazar comportamientos y hábitos antiguos y obsoletos, para dar paso a nuevos métodos y formas de hacer las cosas. “El desaprendizaje organizacional puede ser un proceso difícil, ya que a menudo implica dejar atrás viejas ideas y creencias arraigadas, y adoptar nuevas formas de pensar y actuar. Además, las empresas pueden enfrentar resistencia al cambio por parte de los empleados que prefieren mantener sus formas antiguas de trabajo, pero la clave está en abrir la mente a lo positivo que esto puede traer”, comenta Viviana Gómez, administradora de empresas y especialista en Gerencia de Recursos Humanos. CAMBIAR LA MANERA DE VER LAS COSAS No se trata de transformar o aprender porque sí. En el mundo de hoy las organizaciones deben replantear constantemente la manera en que llevan a cabo sus procesos para no perderse en el camino y permanecer en línea con respecto a su competencia. “Las organizaciones tienen la necesidad de incorporar nuevo conocimiento y de conocer cosas distintas para seguir progresando y no solo adaptarse, sino también anticiparse a las necesidades de los consumidores, ir por delante y liderar”, comenta Pere Rosales, fundador y CEO de Inusual, en su canal de YouTube. Y para esto, muchas veces, surge la necesidad de desaprender lo que se lleva haciendo durante mucho tiempo y, de esta manera, observar más allá y empezar a trabajar de una manera diferente, en caso de ser necesario. De acuerdo con los expertos consultados, desaprender hace referencia a borrar los límites que se tienen y ver lo que hay en frente con ojos nuevos. Pero entonces, ¿cuándo un negocio o su equipo de trabajo necesitan desaprender para aprender cosas nuevas? Según Rosales, esta puede ser una necesidad cuando se viene un cambio organizacional o una reestructuración. Asimismo, cuando hay problemas con el equipo y se requiere revaluar la manera en que se ha dirigido ese grupo, o cuando se tienen equipos de trabajo nuevos y es necesario repensar en los hábitos de trabajo para saber si es necesario implementar otros o modificar los actuales. De igual forma, la necesidad surge cuando no se está dando una adecuada gestión de los problemas o en el momento en que la comunicación en el negocio o empresa no está siendo efectiva y hay que encontrar una forma diferente de transmitir información para que esta fluya de una mejor manera, lo que trae beneficios para toda la organización. La clave está en identificar ese aspecto que puede mejorar, analizarlo y aprender distintas maneras de gestionarlo para obtener mejores resultados. La buena noticia es que, si es preciso, existen profesionales en coaching o mentores que pueden guiar este proceso para que sea exitoso, y así ver alternativas de abrirse campo a la transformación e innovación. ¿CÓMO HACERLO? Definitivamente, no existe una única manera, pues diferentes caminos pueden llevar a un mismo objetivo. Igual sucede con el aprendizaje en las organizaciones; por eso, probar y experimentar tienen cada vez más campo en la realidad de las empresas que ya no buscan quedarse en un mismo punto, sino avanzar mediante la exploración y la práctica de innovadoras formas de interactuar, trabajar y ejecutar sus estrategias. No es un secreto que la llegada del COVID-19 hizo que la cultura de desaprender para aprender y de adaptación al cambio se hiciera mucho más fuerte en las organizaciones. Cientos de empresas revisaron sus procesos, DESAPRENDER es borrar los LÍMITES que se tienen y ver lo que hay ENFRENTE con ojos NUEVOS.
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