Mayo 2023 | 21 Coopidrogas Bayer, junto con su grupo de trabajo, ha adelantado investigaciones al respecto: “Es fundamental realizar la transición a combustibles más limpios y a tecnologías alternativas para buscar mayor eficiencia, un uso racional y sostenible de la energía y, sobre todo, hacer frente a la problemática de salud pública que tenemos en las zonas no interconectadas, en las áreas rurales de Colombia”. Según el experto, entre el 15% y el 20% de la población nacional consume leña para sus tareas de cocción y, en climas muy fríos, para calentar los hogares. Según el docente, “la mayoría de las familias colombianas que la utilizan lo hacen con tecnología a fuego abierto, con el fogón de leña tradicional —la estufa de tres piedras—, que tiene baja eficiencia, por tanto consume más leña de la requerida y las personas quedan expuestas a las emisiones, respirando material particulado e inhalando monóxido de carbono, lo que genera una problemática de salud en estas zonas, en donde la población vive en una situación vulnerable y ven cada vez más disminuida su calidad de vida”. El profesor Pérez Bayer afirma que “el material particulado está conformado por hidrocarburos y hollín, y gran parte de estos componentes generan problemas respiratorios, cardiovasculares, cáncer y problemas de piel por las altas temperaturas. La literatura, por ejemplo, cita una posible atribución a enfermedades como EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), que padecen fumadores o personas que tengan contacto con humo producto de la combustión”. PARTE DE LA SOLUCIÓN Luego de estudiar a fondo los problemas que conlleva cocinar con leña, el grupo de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Antioquia, liderado por Pérez Bayer, desarrolló un prototipo de estufa ecoeficiente operada a partir de biomasa, que es uno de los combustibles más utilizados en la zona rural por su fácil accesibilidad. La biomasa, según el docente, es “toda materia orgánica derivada de algo que tuvo vida y que se utiliza como combustible: etanol de caña, biodiésel de aceite de palma, las excretas, sometidas a biodigestión, leña —que puede ser derivada de procesos productivos forestales y del árbol que da la corteza, orillos, ramas—, el bagazo de la caña, diferentes cáscaras de semillas: de almendras, de la mazorca, del cacao y, finalmente, biomasas producidas por cultivos energéticos o residuales, por citar algunos ejemplos”. Un estudio contratado por la UPME y realizado por el Consorcio Estrategia Rural Sostenible (2019) —que revisó ampliamente el tema en el país— encontró que las estufas de leña son de distintos tipos y varían según la región y las costumbres de cada una: fogón de tres piedras, fogón de binde de comején, estufas de leña en cilindros de gas y fogón alto, entre otras. En los territorios rurales, particularmente, persiste el uso de la leña para cocinar. Según los EXPERTOS, entre el 15% y el 20% de la POBLACIÓN nacional usa LEÑA para la COCCIÓN y, en climas fríos, para CALENTARSE.
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