REVISTA COOPIDROGAS No 234_Baja

20 | Mayo 2023 ACTUALIDAD Se analizan combustibles alternativos Quitándole leña al fuego El uso de leña para cocinar, calentarse e incluso llevar a cabo ritos indígenas, entre otras actividades, se extiende desde La Guajira hasta el Amazonas y de Nariño hasta Guainía. Por sus implicaciones de salud, el Gobierno está tratando de reemplazar este energético. Muchos colombianos tienen impregnado en su ADN el sabor de las comidas preparadas en estufa de leña. Por eso, cuando las madres o abuelas quieren agasajar, adaptan un sencillo fogón de tres piedras en el patio para cocinar los platos del día, pues este sistema les otorga un sabor característico. Esta costumbre es universal y la leña es el combustible más antiguo empleado por la humanidad; no obstante, paulatinamente ha sido reemplazado por la electricidad y el gas natural, de la mano de la modernización de las ciudades. Así, la humilde leña se guardó en la urbe para ocasiones especiales, pero su uso persiste en el campo. Con el paso del tiempo se han comprobado los efectos adversos de este combustible para la salud, por lo que las autoridades colombianas, en cabeza de la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME) y el Ministerio de Minas y Energía, tienen como objetivo reemplazar la leña por fuentes energéticas alternativas en las cocinas. El ingeniero mecánico, investigador y docente de la Facultad de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Antioquia, Juan Fernando Pérez Fotos: ©2023 SHUTTERSTOCKPHOTOS

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