REVISTA COOPIDROGAS No 234_Baja

Marzo 2021 | 15 A esto se suman consecuencias sociales, porque no es fácil que quienes padecen el trastorno vayan a comer con los amigos o compañeros del colegio, la universidad o el trabajo, con lo que puede verse afectada la autoestima, ser víctimas de comentarios negativos o ser tildados de caprichosos e insoportables cuando de fondo hay una razón clínica. MANEJO INTEGRAL La intervención psicológica con terapia cognitivo-conductual en niños y adolescentes, y la terapia vincular en lactantes o preescolares son, hoy por hoy, el pilar principal para los pacientes pediátricos que requieren un enfoque interdisciplinario, explica Rodríguez Fernández. La visita al pediatra ayuda a tratar esta patología y a corregir dificultades en el desarrollo nutricional, si existen. Marzo 2021 | 1 Es necesario un acompañamiento y seguimiento psicológico que debe ir de la mano con el manejo médico y nutricional, teniendo muy en cuenta las restricciones y evitaciones alimentarias de los pacientes y su estado nutricional particular. “La literatura nos reporta que el tratamiento más efectivo para el Arfid parte de una intervención global, un equipo de profesionales multidisciplinar que realice un abordaje en todos los frentes de la enfermedad: médico pediatra (niños y adolescentes), médico general (adultos); nutricionista y profesionales de la salud mental, psiquiatra o psicólogo, que hagan un acompañamiento terapéutico”, enfatiza Lozano Sánchez. El enfoque conductual, por ejemplo, incluye ejercicios de control de la activación o manejo de la ansiedad que se puede producir o que dispara el Arfid, pero todo parte de un diagnóstico preciso y diferencial con otros trastornos de la alimentación, como la anorexia nerviosa, relacionada con una imagen corporal distorsionada, o la bulimia nerviosa, en la que hay una preocupación excesiva por la imagen corporal, las que no existen en el trastorno de alimentación selectiva. Coopidrogas

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