Mayo 2023 | 13 Coopidrogas 70% a un 85%, lo que evidencia que es uno de los trastornos mentales más hereditarios y el trastorno de la conducta alimentaria más relacionado con diferencias en los genes. Asimismo, se ha establecido que “existen algunos factores de riesgo y comorbilidades que pueden facilitar que se tenga un cuadro clínico más complejo. Algunos están relacionados con las primeras apariciones de sintomatología de trastornos de ansiedad; también se ha comprobado en diversos estudios que los niños y niñas con diagnóstico de trastorno del espectro autista tienen una tendencia a desarrollar esta conducta de trastorno restrictivo alimenticio, y se está estudiando la relación en infantes con trastorno por déficit de atención e hiperactividad”, señala la doctora Marieth Lozano Sánchez, especialista en Psicología Clínica, representante del Campo Psicología de la Salud del capítulo Santander del Colegio Colombiano de Psicólogos (Colpsic). Este trastorno suele ser más común entre los 8 a 13 años de edad, pero también se presenta en niños lactantes y preescolares, así como en adultos, tanto hombres como mujeres. CONSULTA TEMPRANA Es fundamental que los padres identifiquen que hay una evitación de una categoría de alimentos como frutas y verduras o que los niños rechazan aquellos que corresponden a determinadas texturas; prefieren únicamente los que contienen carbohidratos o tienen un apetito deficiente, y esto no tiene que ver con el proceso natural de exploración de los alimentos ni es un capricho, sino que se da de manera crónica y tiene unos factores causales y un manejo interdisciplinar. De manera científica, el DSM-5 precisa que el Arfid puede presentarse de tres formas, en conjunto o independiente unas de otras: rechazo sensorial o selectividad por algunas comidas, en relación con sus sabores, texturas, olores o formas; inapetencia o ingesta limitada, marcada por un desinterés en alimentarse, y la aversión por algunos alimentos que estaría relacionada con un evento traumático o negativo en la vida del niño, como peleas o discuNIÑOS y niñas con TRASTORNO del espectro AUTISTA tienen tendencia a desarrollar esta CONDUCTA. Gestión de las EMOCIONES Para la psicóloga Marieth Lozano Sánchez, un gran número de pacientes con Arfid presenta un cuadro clínico asociado con problemas en el reconocimiento y manejo de sus emociones, así como en la expresión de estas. Gestionarlas de manera adecuada marca la diferencia y evita que se exacerben los síntomas; lo contrario, es decir, presentar y no saber manejar situaciones altamente demandantes en el ámbito emocional, puede ser el detonante de la ansiedad y, con ella, de la sintomatología de la ingesta restrictiva de alimentos. Es como una cadena de hechos. ¿Cómo evitarla? Es clave el acompañamiento efectivo desde la familia cuando los síntomas se empiezan a identificar a temprana edad, desde la infancia, pero también a lo largo de toda la vida, insiste Lozano Sánchez, para quien resulta importante vivir en entornos en los que se pueda hablar con facilidad de las emociones. En contraste, los ambientes en los que se invalida la expresión de sentimientos, emociones y pensamientos, solo generan mayor congestión emocional y esto repercute negativamente en el cuadro de trastornos de la conducta alimentaria como la restricción o alimentación selectiva.
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