Coopidrogas 50 | Marzo 2023 CALIDAD DE VIDA ✔ Esperar las peores consecuencias de una experiencia negativa en un entorno social. ✔ En los niños, llorar, hacer pataleta o negarse a hablar en público. ✔ Latidos rápidos del corazón (taquicardia). ✔ Dificultad para respirar. ✔ Mareos o aturdimiento. ✔ Tensión muscular. NOHAY CALIDAD DE VIDA Todos estos síntomas alteran la calidad de vida de quienes lo padecen. En consecuencia, no tratarlo puede interferir con el desarrollo de una vida normal y conducir a una baja autoestima, poca tolerancia a las críticas, aislamiento, logros escasos o deficientes y abuso de sustancias. Al respecto, López expresa que lo primordial es identificar la enfermedad y pedir ayuda profesional, para lo cual recomienda: - Aprender a reconocer y a modificar los pensamientos negativos acerca de sí mismo, potenciando habilidades que ayuden a ganar confianza en ambientes sociales. SUMA DE CONDUCTAS El psicólogo cognitivo y conductual, José Antonio García Higuera, en su artículo Tratamiento Psicológico de la Fobia Social (psicoterapeutas.com), afirma que: “La ansiedad social es una etiqueta en la que los profesionales incluyen, como su nombre lo indica, conductas que se caracterizan por la evasión de situaciones sociales. No obstante, el asunto es más complejo porque puede acompañarse de depresión, ataques de pánico y, a veces, de trastorno obsesivo compulsivo”. Por eso, conforme al experto, hay que ver la ansiedad social como un todo, no solo como un problema de autoestima independiente o de desequilibrio en los neurotransmisores, pues ambos alteran la conducta. “Tampoco se trata de timidez. La diferencia, desde el punto de vista clínico, está en el impacto que tiene en la vida de la persona, por eso, hablamos de fobia social cuando la vida personal o laboral está gravemente afectada”, concluye. Este trastorno se reconoce en niños si lloran, hacen pataletas frente a cualquier situación adversa o se niegan a hablar en escenarios sociales. Para ello, se recurre al manejo mediante la psicoterapia (conocida, igualmente, como asesoramiento psicológico o tratamiento de conversación), los medicamentos o ambos. - Generar exposición progresiva hasta enfrentar las situaciones que más asustan. Esto puede mejorar la capacidad de confrontar los eventos difíciles, ya que ayuda a dar confianza para hacerle frente a todo lo que contribuye a la aparición de la ansiedad. - Aumentar la comodidad y ganar seguridad para relacionarse con los demás. - Lidiar con escenarios de interacción social es especialmente útil para desafiar estas preocupaciones. Es el profesional de la salud —sea psicólogo o psiquiatra— quien define el tratamiento que considera eficaz para el manejo del TAS; sin embargo, no están de más las prácticas que favorecen la reducción del estrés, como, por ejemplo, la actividad física, los buenos hábitos de sueño, la alimentación saludable, el yoga o la meditación, el poco o nulo consumo de alcohol y cafeína, y la asistencia o ayuda de alguien de confianza.
RkJQdWJsaXNoZXIy MTY0MzYwOQ==