Revista_Coopidrogas_Marzo_2023

Marzo 2023 | 23 productores y consumidores”, y su importancia como parte de una nutrición adecuada y balanceada, como explicaron los expertos durante la ceremonia inaugural de su año internacional, en Roma (diciembre de 2022). Allí se destacó que, frente a las dificultades para alimentar a una población en constante crecimiento, los cereales resilientes —como el millo— brindan una opción asequible y nutritiva, y, por lo tanto, deben intensificarse los esfuerzos para fomentar su cultivo. “Rico en patrimonio, lleno de potencial”, es el lema escogido para la celebración en torno a este nutricereal de alto valor nutritivo y que abarca diversos tipos, como son: perla, cola de zorra, proso o común, de corral, pequeño, kodo, brown top, guinea, así como fonio, sorgo (o gran mijo) y teff, este último indicado como superalimento para el consumo humano y animal (mediante piensos). “Estuvieron entre las primeras plantas en ser domesticadas y sirven como un cultivo básico tradicional para millones de agricultores en el África subsahariana y Asia; además, están profundamente arraigadas en la cultura y las tradiciones de los pueblos indígenas”, recalca la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). POR EL DESARROLLO SOSTENIBLE La Organización de las Naciones Unidas (ONU), entre tanto, considera que al promover un producto con tantas bondades se trabaja, de igual forma, por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en acciones específicas como proteger el clima (ODS 13) y la vida de los ecosistemas terrestres (ODS 15), dado que se trata de un cultivo que no se afecta por las perturbaciones climáticas, como sí sucede con otro tipo hogares en el mundo y en donde no está arraigado debería considerarse como una opción frente a la escasez de alimentos, contribuyendo a la seguridad alimentaria y la nutrición de poblaciones vulnerables. En cuanto al ODS 8 (trabajo decente y crecimiento económico), se estima que al incentivar la DE FIESTA EN JUAN DE ACOSTA En el municipio Juan de Acosta (Atlántico), el millo no solo es muy conocido y cultivado, sino que también forma parte de la cultura de la población, tanto que desde 1967 se creó el Festival y Reinado Intermunicipal del Millo para promover este producto, cuya expansión y cultivo se produjo por el surgimiento de la navegación marítima y los procesos de colonización de Europa a América. Para muchos pobladores ha sido un medio de sustento y, para otros, una forma de recrear tradiciones interculturales y de contribuir con el desarrollo económico del campo. Durante el festival se disfrutan platos variados con este ingrediente, como las alegrías, los bollos, la chicha, la mazamorra y las arepas, en un ambiente cultural y folclórico representativo de la región, mientras se elige la reina del millo. “Además de aprovechar este alimento, con las hojas de la planta se elaboran sombreros, abanicos y canastos; y con la caña o tallo se hacen flautas (instrumento musical de origen indígena conocido como ‘pito atravesao’)”, precisa la Corporación Autónoma del Carnaval de Juan de Acosta y Reinado Intermunicipal del Millo (Carmillo), que se realiza tradicionalmente en el mes de febrero. “Esta flauta es utilizada por los grupos musicales para interpretar ritmos autóctonos del Caribe colombiano como la puya y la cumbia”, destaca la entidad. de cereales; propio incluso de tierras áridas, con un mínimo aporte de insumos y mantenimiento, tolerante o resistente a las enfermedades y plagas. Otro objetivo relacionado es el ODS 2 o hambre cero, y, en ese sentido, el millo es parte esencial de la canasta alimentaria de muchos Foto: Corporación Autónoma Regional del Atlántico. David Briton. Coopidrogas

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