Febrero 2023 | 59 Coopidrogas tan distintas sean las reglas, suele confundir mucho a los niños y empiezan a tener dificultades emocionales y comportamentales”, advierte la experta. Entonces, ¿qué podría hacerse al respecto? PROCESO PARA LLEGAR A ACUERDOS Para sobrellevar esos casos, la especialista recomienda trabajar en la definición de acuerdos claros y explícitos. En ese sentido, los adultos deben tener claridad acerca de, como primera medida, los valores y propósitos sobre los que basarán sus decisiones y cómo se van a organizar con las nuevas parejas. Agrega que “en el mejor mundo posible, primero el papá y la mamá tienen las conversaciones que sean factibles sobre los hijos, y luego, uno tiene a los papás y a la nueva o nuevas parejas conversando. Los adultos siempre deben procurar que EL AMOR COMO FACILITADOR En cuanto al afecto, es lógico que un adulto sienta más amor hacia sus propios hijos que hacia los de su pareja, porque ya ha construido una historia afectiva con ellos. Por tanto, la especialista sugiere hacer un esfuerzo de conocimiento y pasar tiempo de calidad para crear vínculos afectivos y aplicar un sentido de justicia y equidad dentro de los límites y las normas con todos los miembros de la familia, para que todos sientan que son igual de importantes y valiosos en ese hogar. “Otro aspecto fundamental es permanecer muy centrados y tranquilos. No importa qué tan bien lo esté haciendo, los hijos están muy dolidos y las primeras emociones serán de rechazo y de rabia, lo que se debe entender como algo normal después de un proceso de separación y una segunda unión. Entonces, las nuevas parejas deben ser conscientes de que en los primeros meses, probablemente, lidiarán con esa resistencia. No deben tomarlo como algo personal, así lo parezca, porque muchas veces las palabras hirientes van hacia ellos”, recalca la experta. todo quede clarísimo y preparar lo que dirán o no a los hijos. Prácticamente, deben preparar un guion. Y después exponer esos acuerdos a los niños en el lenguaje apropiado según sus edades, pero siempre siendo muy abiertos y explícitos”. Cuantamás claridad se les dé a los niños y a los adolescentes, más se les ayuda a organizar sus asuntos emocionales y comportamentales, asegura Jaramillo. Para ello, considera conveniente tener el apoyodeunpsicólogo negociador para que defina cómo piensan que los nuevos adultos entrarán en sus vidas, cuál será su rol, qué esperan de ellos y ellos qué esperan de los demás. De esta forma, los acuerdos se estipulan de manera que todos se sientan cómodos. Un psicólogo NEGOCIADOR ayuda a definir los ROLES de la nueva familia reconstituida y a que la CONVIVENCIA entre todos sea la ESPERADA.
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