Coopirdogas Abril 2023

Abril 2023 | 37 Coopidrogas Aceite de almendras, de ricino y oliva; vaselina, quina, agua oxigenada, jalapa, ruibarbo, cornezuelo de centeno, cloruro de calcio, percloruro de hierro, sal catártica, hamamelis, tendón de canguro, cloroformo, aloes y alcohol son apenas unos cuantos nombres de la variada gama de productos que ofertaban las boticas o farmacias ancestrales. La naturaleza solía ser el principal proveedor de la materia prima para acuciosos médicos investigadores; también para empíricos que, según documentos históricos, eran la mayoría, muchos de ellos considerados sabios. Sus análisis para comprender el poder curativo de plantas, minerales y sustancias animales fueron determinantes para el bienestar de la humanidad. En la antigua Roma, médicos como Galeno de Pérgamo buscaban plantas, ungüentos y especias en las boticas públicas, donde preparaban las medicinas frente a quienes deseaban ver la manera de producción. Gracias a los aprendizajes prácticos logró convertirse en el médico oficial del emperador Marco Aurelio, quien le encomendó proteger a su hijo Cómodo de la epidemia que azotaba el territorio romano, como se narra en el capítulo 6 de la serie de televisión Coliseo, transmitida por el canal History. El crecimiento de las boticas, establecimientos o sitios de almacenamiento de mercaderías usadas para médicos, fue paralelo a los resultados de la sed de conocimiento y los ensayos prueba-error de quienes se dedicaban a buscar cómo contrarrestar las enfermedades, tratar a los heridos de guerra o salvar de las mordeduras de animales, en unamaravillosa y continua alianza con la naturaleza, que fue mucho más notoria en Egipto y China, pero también en India y Mesopotamia. La palabra ‘botica’, viene del griego-bizantino ‘Apotheké’ y se origina en el siglo IX por los árabes, en Bagdad, recuerda el profesor Humberto Hernández, docente del programa de Química Farmacéutica de la Universidad El Bosque. EN AMÉRICA En el periodo colonial (15211810), médicos españoles trajeron en su práctica los saberes renacentistas e ilustrados, siendo José Celestino Mutis su más importante representante; ellos siguieron los principios de los médicos hipocráticos griegos, de Boerhaave y de Sydenham. Era la Corona española “la encargada de definir quién era competente para ejercer el oficio de médico, a Fotos e ilustración: ©2023 SHUTTERSTOCKPHOTOS Regalo de LA NATURALEZA La riqueza en fauna y flora de América fue fundamental para el trabajo de los boticarios, pero también de los jaibanás y brujos, dado que la salud y el bienestar en la época estaban muy relacionados con la religión, el más allá o los espíritus. Las tisanas y las infusiones fueron muy conocidas y formuladas, así como las pomadas y ungüentos. Posteriormente, “en casi toda América Latina, las expediciones científicas fueron acontecimientos clave para el descubrimiento y la apropiación de los territorios, de su fauna y flora, y, en ciertos casos, para el desarrollo de farmacopeas nacionales (listas de productos de un determinado país con propiedades medicinales)”, subrayan los investigadores.

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