0227 Coopidrogas Septiembre 2022 - BAJA

Septiembre 2022 | 63 Coopidrogas las burlas en el escenario avaladas por Luis XIV, empezaron a intrigar para que sus obras fueran prohibidas, en especial, aquellas como El tartufo, por los fuertes comentarios que mostraba hacia lo que él sepelio tradicional, impidiendo que llevaran su cuerpo al cementerio. No obstante, luego de la petición de su viuda (Armande), el mismo rey francés tuvo que interceder ante la Iglesia para que, al menos, pudieran enterrarlo en el área reservada a los niños que murieron de manera prematura y no fueron bautizados. Olguín concluye con su apreciación acerca de lo que significó un personaje como Molière para el teatro contemporáneo, teniendo en cuenta que, en la actualidad, sus trabajos y escritos siguen vigentes y representándose enmontajes clásicos: “Me apasiona ese vivir con una intensidad impresionante y en el filo de la navaja, metido en muchos líos sentimentales, pero siempre con la conciencia de saber en qué estaba implicado; fue víctima y victimario a la vez. Conoció la gloria en la escena, a través de la admiración y el éxito, pero también su lado más terrible, por medio de las bancarrotas, la persecución y la humillación pública”. consideraba la hipocresía de la religión. Esos altibajos y constantes luchas con los poderosos se sumaron al diagnóstico de tuberculosis que, sin duda, disminuyó su producción intelectual y sus actuaciones en los teatros de la ciudad. Su última obra, de las 25 que forman parte de su legado, fue El enfermo imaginario (1673), la cual, precisamente, trascendió porque cuando se presentaba por cuarta vez y el propio Molière estaba actuando, este sufrió un ataque al corazón frente al público, lo que lo llevó a la muerte a las pocas horas en su propia casa; tenía 51 años. En los días posteriores, sus enemigos se encargaron de que la familia y amigos no pudieran despedirlo con un En escena Las siguientes son algunas obras de Moliére por las que sigue siendo recordado actualmente: • El atolondrado o los contratiempos. Es la primera comedia escrita por el dramaturgo francés, en 1655. En ella, Lelio, un hombre torpe y distraído, echa a perder los planes que le diseña su criado Mascarille para conquistar a Celia, una joven esclava que vive en la casa de Trufaldín, pero que, en realidad, es la hija de este. • La escuela de los maridos. Salió a luz en 1661, en el Teatro Real de París. Es una comedia en la que dos hermanos, comprometidos con sus respectivas parejas, exponen ante el público la manera en que cada uno cree que se debe tratar a una esposa. Mientras tanto, una de las dos prometidas decide declararle su amor a otro hombre y enredar las cosas para casarse con él. • El médico a palos. Describe cómo un leñador terminó ejerciendo como médico, debido a la venganza de su esposa, quien estaba dolida por su maltrato. El protagonista se involucró en la historia de amor de su “paciente” y la ayudó a reunirse con el hombre que amaba, luego de una serie de situaciones cómicas y de mentiras. El dramaturgo la escribió cuando estaba enfermo, en 1666. • Los enredos de Scapin. Es una comedia en tres actos y escrita en prosa, estrenada en 1671. Cuenta cómo un criado utiliza sus habilidades para intrigar en medio de un lío amoroso que tiene en problemas a los hijos de sus amos. Estatua de bronce del poeta y dramaturgo francés Molière en París (Francia). Foto: ZVONIMIR ATLETIC

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