Septiembre 2022 | 59 Coopidrogas S ti clóricas como las jugas, bundes, torbellinos y bambucos; agrupaciones comoPalmeras y Las Cantadoras del Patía; e identidades como las indígenas y campesinas mestizas. “La fiesta de la integración de la cultura afropacífica se transformó, de igual forma, en la fiesta de la hibridación del Pacífico”, puntualiza la experta. PETRONIO ÁLVAREZ, ‘EL REY DEL CURRULAO’ Patricio Romano Petronio Álvarez Quintero, mejor conocido como el “rey del currulao” o “el cuco”, es el hombre que da nombre al festival musical más representativo de la región Pacífica. Músico de oficio y poeta por vocación, Petronio Álvarez nació el 1° de noviembre de 1914 en Buenaventura (Valle del Cauca), sitio al que dedicaría la más sentida parte de su obra. En su adolescencia, el artista se destacó por su pericia en la interpretación de la guitarra como complemento de su entonada voz. Con esta combinación maravillaba a sus allegados cuando no se encontraba ayudando a su madre, Juana Francisca, en la venta de empanadas anunciando con tono melódico la publicidad: “Empanadas de cambray, para las viejas, aquí hay; el que no me las compre, déjelas ahí”. De la polivalencia laboral como vendedor de empanadas, panadero, aguatero y maquinista, pasó a la versatilidad musical, recorriendo géneros como el merengue, el bambuco, el huapango, el son, la juga, el tango y la milonga; con los que dejó algunas composiciones propias de su ascendencia afropacífica, tales como Bochinche en el cielo, El porteñito, Adiós al puerto o, su tema más conocido, Mi Buenaventura. Así mismo, interpretó con su característico estilo algunos clásicos como El suicida, Recordación, El cortito, Con Así, con el fin de contrarrestar el ocultamiento de las raíces negras que hacen al sabor caleño, “El Petronio” decidió rendirle homenaje a los compositores y músicos cuya obra, como la del mismísimo “rey del currulao”, ha sido maltratada por repertorios de racismo y clasismo. Bajo la misma perspectiva, el Festival, a su vez, resalta el rol protagonista de la mujer afro en la historia regional, motivo por el cual le confiere a la Red de Cantadoras del Pacífico Sur un lugar de relevancia en el escenario proporcional a su papel como guardianas, tejedoras y continuadoras de las tradiciones musicales ancestrales de su pueblo. Este gesto, anota la experta, es entendido por la organización como “un desafío a la mentalidad citadina que ha tendido a ocultar una identidad regional mayoritaria y orgullosamente negra, campesina e indígena”. mi guitarra o El pecho, todo lo cual le mereció la fama de “El Gardel del puerto”, sobrenombre que lo acompañó hasta su fallecimiento en diciembre de 1966. LA CONTRIBUCIÓN SOCIAL DE ‘EL PETRONIO’ Una de las consignas primordiales que el Festival mantiene, desde su creación hasta nuestros días, es la reinterpretación del vínculo entre la experiencia urbana de Cali y la invisibilizada vida rural del litoral Pacífico. Este motivo se verifica tanto en su carácter “público”, por el cual se garantiza un acceso gratuito a todo tipo de asistente sin distinción de clase, género o color de piel; como en las razones mismas que dieron origen al nombre de este emblemático evento popular en 1996. Por aquella época se realizaban en Cali ostentosos homenajes a los artistas más significativosde lacultura vallecaucana, en varios de los cuales, advierte García, “se le daba la espalda a los talentos provenientes del Pacífico profundo y periférico, entre ellos, Petronio Álvarez, faro de la cultura popular afrocolombiana”. El MÚSICO de oficio y POETA por vocación, PETRONIO Álvarez, quien da nombre al FESTIVAL, falleció en 1966.
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