0227 Coopidrogas Septiembre 2022 - BAJA

58 | Septiembre 2022 Aprendizaje para TODA LA FAMILIA “El Petronio” que, en sí mismo, implica una experiencia formativa mediante su espíritu festivo, también despliega una apuesta pedagógica con la propuesta del gestor cultural Germán Patiño Ossa, la cual consiste en un espacio de enseñanza acerca de la historia del pueblo afro, de su lugar entre las comunidades del Pacífico y de las expresiones folclóricas que sus sincretismos culturales le dejan al pueblo colombiano. En la actualidad, la organización es consciente de que el acceso a la cultura no puede ser un privilegio solo de la adultez, por lo que, así mismo, abrieron un espacio para los menores hasta los 14 años, “El Petronito”. Se trata de un semillero para talentos jóvenes, donde se efectúan talleres y cursos musicales que les permiten formarse en sus propias tradiciones artísticas. Consecuentemente, se les reserva un lugar especial en el espectáculo para que, empleando el lenguaje musical, den cuenta de su bagaje etnoartístico. CULTURA DE LA INTEGRACIÓN A LA HIBRIDACIÓN Ya en su segunda edición, con los cambios implementados, las expectativas en términos de convocatoria, difusión y afluencia se rebasaron, a tal punto que la infraestructura original quedó corta para el nivel del espectáculo ofrecido por las agrupaciones como Bahía, Saboreo, La Sabrosura del Litoral y La Contundencia. Pero más importante aún fue la revitalización del interés por las manifestaciones culturales tradicionales y los saberes ancestrales, especialmente, entre las juventudes universitarias, quienes, desde entonces, conforman el “parche del Petronio” para acudir a gozarse estos ritmos folclóricos. Así, categorías de composición popular, como la marimba del Pacífico sur o la chirimía del Chocó, encontraron una oportunidad inédita para ser igual de apreciadas que las salsas y merengues más comunes. De esta manera, “El Petronio” se convirtió en una congregación multicultural en la que aparecieron instrumentos como violines, contrabajos, guitarras y tiples; géneros y danzas folvirtió en un escaparate cultural para que públicos cada más vez amplios conocieran la riqueza étnica e histórica que suele quedar oculta tras los sonidos y las voces más populares. puso ejecutar un profundo recorrido etnográfico por la región para estudiar los matices culturales detrás de cada melodía del Pacífico afro. Este periplo, explica Norma García, especialista en tradiciones musicales del Pacífico sur, “no solamente hizo aflorar las diferencias y similitudes intercontextuales, sino que tambiénpermitiódiagnosticar unproblema usual para las tradiciones sonoras más longevas, a saber: ‘El desinterés que desarrollan los más jóvenes por apropiarse de su legado étnico-artístico y la amenaza de ‘extinción cultural’ que ese desdén acarrea’”. Bajo esta luz, el enfoque del Festival se asentó en torno al propósito de realzar los pilares ancestrales, muchas veces relegados al olvido, sobre los cuales descansan casi todas las variantes rítmicas y musicales más célebres de este territorio. Fue así entonces como “El Petronio” se con-

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