Septiembre 2022 | 27 COLUMNISTA Coopidrogas Cuando el sexo es malo, pero el amor es bueno No hay duda de que el sexo es muy importante dentro de la relación de pareja porque, más allá de la conexión mutua, este actúa directamente sobre la autoestima de cada uno de nosotros, sobre la forma como nos percibimos y comunicamos, y termina siendo el motor que utilizamos para relacionarnos con nuestro cuerpo y nuestro placer. Las personas entran en una angustia inmensa cuando sienten que no logran una buena gratificación sexual en esos momentos de intimidad y, de hecho, suele ser una de las principales razones de separación, aunque todo el resto funcione bien. Pero aún es tabú hablar de sexo entre las parejas. Las razones que llevan al considerado “mal sexo” son variadas: desde el poco conocimiento del cuerpo, las dificultades para aceptar el propio cuerpo, y algunas ideas erróneas sobre el sexo, hasta los conflictos de pareja mal resueltos. Razones que pueden ser aclaradas cuando cada uno trata de comunicarse y entender el origen de la dificultad sexual. Somos un cuerpo completo conectado con nuestra mente; los sentimientos y las experiencias pasadas están presentes siempre que vamos a tener sexo. Ese inconveniente para manifestar nuestras emociones se ve muy a menudo en la terapia de pareja en donde hablar de sexo genera incomodidad para ambos, a pesar de que quieren solucionarlo, pero es un desafío trabajar sobre el tema. De hecho, algunas parejas se mantienen juntas por muchos años porque el amor es bueno, enriquecedor, son compañeros de vida, se admiran... Pero no siempre es viable vivir con la falta de buen sexo. La sexualidad corresponde al 20% de una relación, pero es ese 20 el que influirá directamente sobre el 80% restante, que es todo lo que vivimos afuera de la cama, o sea, la comunicación, la autoestima, la admiración que sentimos por el otro y la capacidad de tener o no empatía. Así que, si ese 20% va mal, seguramente, el 80% también irá muy mal. Aprender a hablar sobre sí mismo, sin caer en el error de solamente culpar al otro, termina siendo un desafío adicional en la vida enpareja. Asumir, también, la responsabilidad por las dificultades en la cama es un paso importante hacia el placer y, sobre todo, hacia la buena comunicacion amorosa. ¡Ojo! no es criticar al otro, sino aprender a decir: “Yome siento”, “yo pienso”, “yo desearía”, para que ese canal se expanda y cada uno hable de sí mismo y no solo del otro. Por todo lo anterior, es fundamental vencer el miedo de hablar sobre sexo, de solucionar los conflictos, de expresar lo que realmente se siente y no esperar que, mágicamente, algún día las cosasmejoren. La vida es una sola, compartirla con otra persona puede y debe ser sabroso y enriquecedor y, para eso, es clave aprender a comunicarse honestamente, para que las relaciones buenas, comprometidas, funcionales y vibrantes no se acaben por la falta de buen sexo. En realidad, se terminan es por la mala comunicación a la hora de referirse al tema del sexo. “Somos un cuerpo completo conectado con nuestra mente; los sentimientos y las experiencias pasadas están presentes siempre que vamos a tener sexo”. Flavia Dos Santos Psicóloga y sexóloga
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