0227 Coopidrogas Septiembre 2022 - BAJA

Septiembre 2022 | 17 Coopidrogas LA LANZA DE LONGINOS Dice la leyenda: “El que la posea será invencible y el que la pierda solo tendrá como destino la muerte”. Se trata de la lanza utilizada por el jefe de los soldados romanos que cuidaron a Jesús durante la crucifixión, Cayo Casio Longinos. Cuando se produjo la muerte de Jesús en la cruz, este guardia romano, convencido de la divinidad de Cristo, tomó su lanza y la clavó en la parte derecha del torso para certificar que había fallecido y evitar que los otros soldados le rompieran las tibias, como era costumbre para acelerar la muerte de los crucificados. Cuando retiró la lanza, de la herida de Jesús salió sangre y agua, que salpicaron el rostro de Longinos, quien, inmediatamente, se curó de una ceguera parcial. ¡Obró un milagro! A partir de este episodio, la lanza se perdió de forma oficial y empezó a llamarse “La santa lanza”, “Lanza del destino” o “La lanza de Longinos” y fue muy codiciada, pasando por las manos de poderosos personajes de la historia. “Se sabe que estuvo en poder de Constantino y Carlomagno; también en manos del papa Inocencio VIII, en el Vaticano, y del rey Luis IX, en Francia; bajo la posesión de los turcos, en Etschmiadzin (Armenia); e, igualmente, la tuvieron como amuleto Napoleón Bonaparte y Adolf Hitler”, explica el historiador Rodolfo Barrios. El periodista e historiador Jesús Hernández, en su libro Enigmas y misterios de la Segunda Guerra Mundial, cuenta que Adolf Hitler se obsesionó con la lanza desde la primera vez que la vio en el Palacio Imperial de Hofburg, en Viena (Austria), cuando tenía 23 años. Después, como líder del ejército nazi la robó junto a otras piezas del tesoro austriaco y la llevó a Nuremberg, a la iglesia de Santa Catalina, donde fue resguardada hasta la rendición de Alemania. Finalmente, el ejército estadounidense la devolvió a la colección del Palacio de Hofburg, donde se puede apreciar una lanza de 30 centímetros de longitud, parcialmente recubierta con una lámina de oro y en mitad de la hoja, atado con alambres, hay un clavo de metal usado para crucificar a Jesús. Es considerada la original por la mayoría de los expertos en el tema. EL GALEÓN SAN JOSÉ El mítico barco español fue hundido por corsarios británicos frente a las costas de Cartagena de Indias, en 1708, mientras transportaba, aproximadamente, 167 toneladas de oro; piezas religiosas como cálices, lámparas, campanillas e incensarios; así como esmeraldas y otras riquezas originarias de las colonias españolas en Sudamérica para entregarlas al rey Felipe V. Bajoelmandodel capitánJoséFernández de Santillán, se dice que teníanun cargamentovaluadoen10mil millones de dólares. “En realidad, son valores inestimables porque su extracción del mar implicaría un daño a los tesorosporhaber estado314años sumergidos en agua salada”, asegura Wilson Pabón, docente universitario con un doctorado enHistoria. Fotos: ©2022 SHUTTERSTOCKPHOTOS Puerta de madera con una lanza de Longinos grabada, en el monasterio de Geghard (Armenia). Foto: TATYANAMH

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