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Octubre 2022 | 63 Coopidrogas “A principios de noviembre de 1944, Ana fue separada de su madre al ser trasladada, junto con su hermana, al campo de concentración de Bergen-Belsen. Sus padres permanecieron en Auschwitz. Las condiciones en dicho campo fueron igualmente miserables: casi no había comida, hacía mucho frío y Ana, al igual que Margot, contrajeron tifus. En febrero de 1945, las dos fallecieron a consecuencia de esa enfermedad; primero Margot y poco después Ana, a las edades de 18 y 15 años, respectivamente. Sus cuerpos fueron enterrados en fosas comunes. Ese campo de concentración fue liberado por las tropas inglesas el 12 de abril de 1945”, relata Loaiza. De las ocho personas que se escondieron, solamente Otto Frank sobrevivió a la guerra. En enero de 1945 fue liberado de Auschwitz por los rusos y, durante su viaje de regreso a Ámsterdam, se enteró de que su esposa Edith había fallecido y que sus hijas habían sido trasladadas a Bergen-Belsen, lo cual le dio la esperanza de que ellas sobrevivieran, pero, infortunadamente, en julio de 1945 recibió la noticia de que Ana y Margot habían muerto. EL DIARIO Cuando Otto Frank regresó del infierno de Auschwitz recibió de manos de uno de sus empleados, Miep Gies, el diario con pasta de cuadros rojos de su hija, encontrado tras el arresto en “la casa de atrás”. Ana lo empezó a escribir el 12 de junio de 1942, con una frase que revelaba sus inseguridades de adolescente: “Espero poder confiártelo todo como aún no lo he podido hacer con nadie”, y sus últimas frases las escribió el 1° de agosto de 1944. “La idea de hacer un libro con lo escrito en su diario se le ocurre a Ana cuando el ministro de Educación del Gobierno holandés, desde Inglaterra, mediante Radio Orange, hace un llamado a guardar diarios y documentos de guerra, y decide reescribir sus notas para darle vida al escrito que tuvo como título Het Achterhuis (La casa de atrás), pero no lo alcanzó a terminar”, explica Loaiza. Los papeles que se conservaron del diario causaron una profunda impresión en Otto, en especial, por el deseo de su hija de convertirse en escritora o periodista y publicar las historias sobre la vida en el escondite. Los amigos lo convencen para que publique el diario y, el 25 de junio de 1947, se lanzó el libro en una edición de tres mil ejemplares. En la actualidad, El diario de Ana Frank (como es el nombre de su versión en español) forma parte de la lista de los 10 libros más leídos del mundo, se ha traducido a alrededor de 70 idiomas y ha vendido más de 35 millones de copias. Su vida en la clandestinidad y la guerra adquirieron, de esta forma, fama mundial. La gente de todo el planeta se familiarizó con su historia y, en 1960, el escondite se convirtió en un museo: la Casa de Ana Frank. Otto permaneció estrechamente involucrado, tanto con la organización como con el museo, hasta su muerte en 1980. Finalmente, el libro fue incluido en la lista de los 33 nuevos fondos de archivos y documentos de valor excepcional por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y el museo de “la casa de atrás” recibe a más de un millón de visitantes cada año. Diario de Ana Frank en el museo Madame Tussauds en Ámsterdam (Países Bajos). El diario forma PARTE de los 10 más LEÍDOS del MUNDO, con más de 35 millones de COPIAS VENDIDAS. Foto: TATIANA POPOVA Foto: STEFANO CHIACCHIARINI ‘74

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