Revista_Oct

Octubre 2022 | 49 Coopidrogas Al romper el VÍNCULO que nos unió con un ser QUERIDO, se pierde parte de la HISTORIA que CONSTRUIMOS con él. el no ser incluido, que el suceso mismo. Entonces, es fundamental involucrarlo en esa realidad y que la entienda”, comparte la especialista. Esta manera de actuar por parte de los adultos –agrega Jiménez– también tiene que ver con una inconsciencia respecto a un futuro y a la muerte. “Generalmente, la negamos. No queremos ver el dolor, ni reconocer que esas cosas pueden pasar. Entonces, cuando llega, no estamos preparados para afrontarla”, complementa. Además, hay que considerar que la vivencia del duelo es algo normal ante un evento anormal. Así lo recalca Diana María Agudelo Vélez, psicóloga clínica, docente y vicedecana de Investigaciones de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de los Andes. “Se considera anormal (algo que rompe la cotidianidad) perder a los seres que amamos porque, a pesar de que es una realidad innegable, no nos está ocurriendo de manera permanente. Entonces, las reacciones de las personas ante la pérdida forman parte del ajuste ante un evento disruptivo como es la muerte o la desaparición de un ser querido”, asegura. ¿CÓMO SE SIENTE EL DUELO? De acuerdo con Agudelo, la situación de pérdida de un ser querido es difícil y costosa, por cuanto las personas somos seres sociales y construimos vínculos, y la ruptura de ellos es dolorosa, no solamente por la inminencia de la pérdida de cotidianidad y por la ausencia de alguien que amamos, sino porque con ello también perdemos parte de nuestra propia historia, la que fue construida con quien se fue. Por tal razón, su partida definitiva nos confronta, de alguna manera, con la indefensión, con la tristeza de la despedida y con el desconcierto frente al futuro. La manera como se afronte esta situación depende de varios factores, desde la historia de pérdidas y la forma como se han vivido anteriormente hasta el vínculo que se tenga con el ser querido

RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==