66 | Noviembre 2022 CULTURA Las prioridades formativas DE LA AGENDA ARTÍSTICA Las academias caleñas de baile, a las que el PES reconoce demanera especial por contribuir a “mantener, conservar y enseñar ejercicios de baile que han tenido su génesis en los barrios, salones de baile o discotecas de la ciudad”, se perfilan entre las más favorecidas con la implementación de las siete líneas estratégicas. Así lo confirman referentes pedagógicos como Luz Adriana Latorre, directora de la famosa Fundación Delirio, por figurar, desde junio del 2020, en el libro Guinness de récords mundiales en la categoría de “el mayor número de videos de personas bailando lamisma canción (Cali pachanguero, del maestro Jairo Varela) subidos a Facebook durante una hora”. Latorre explica que “esta declaratoria es, ante todo, un importante reconocimiento para el movimiento salsero de la ciudad, que durante varias décadas ha crecido y se ha desarrollado alrededor de un mismo género”. emprendió la elaboración del documento presentado en julio pasado como sustento y requisito para recibir el reconocimiento. Así nació el Plan Especial de Salvaguarda (PES), una herramienta de política pública con vigencia de cinco años, por el cual seestablecen siete líneas estratégicas para proteger el acervo cultural de este ritmo de la capital vallecaucana: • Conocimiento del Complejo Musical Dancístico de la Salsa Caleña. • Fortalecimiento de procesos y organizaciones de carácter formativo en baile, música, melomanía, coleccionismo y oficios. • Rastreo y apropiación de los procesos de comunicación agenciados por las dinámicas y prácticas de la salsa caleña. • Robustecimiento de las organizaciones asociativas. • Celebración de la salsa caleña. • Articulación de la red de prácticas y oficios del complejo. • Espacios y territorios. SINGULARIDADES DE UN ‘SONIDO BESTIAL’ El swing al que nos tiene acostumbrados la salsa caleña, casi siempre más vertiginoso que sus expresiones rítmicas homólogas, es el producto de una mezcla entre las cadencias afropacíficas, los sones cubanos y las salsas puertorriqueñas, las melodías latino-neoyorquinas y la chispa del jazz y el blues. Hacia mediados del siglo XX, el ambiente de agitación política y social que experimentaba el país, apurado por canalizar sus frustraciones, fue tramitado por los disyoqueis caleños con sentido artístico. Ante el crisol de influencias musicales provenientes de África, Norteamérica y el Caribe, a estos personajes se les ocurrió acelerar las clásicas 33 revoluciones por minuto hasta llegar a un frenético 45, dando como resultado un vibrante estilo de baile que transformó el sutil arrastre de pies sobre las baldosas de La Habana (Cuba) en los brincos y volteretas que sacudían los bailaderos de la zona popular de Juanchito. La agilidad y la rapidez de piernas y cadera se convirtió pronto en la clave de lectura de la salsa caleña, de manera que, según lo explica la periodista Lucía Franco, incluso precursores como “Richie Ray y Bobby Cruz escribieron sobre la forma que tenían las caleñas de mover los pies, fascinados por el hecho de que ellos mismos, músicos adiestrados en todo tipo de ritmos, eran incapaces de seguir sus movimientos”. Con este RECONOCIMIENTO se busca fortalecer al GÉNERO en procesos formativos en BAILE y COLECCIONISMO.
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