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Noviembre 2022 | 29 Coopidrogas po de manufacturas y servicios que más perjuicio provocan al medio ambiente. Tiñen los ríos y mares con químicos tóxicos, arrasan con miles de hectáreas de bosques, consumen el agua suficiente para satisfacer a los países más pobres, producen gases de efecto invernadero y, sobre todo, atiborran al planeta con residuos o desechos, uno de los males más complejos de combatir. Es así como el mundo está inundado de residuos (mal llamados basura) que provienen tanto de las fábricas como del mal comportamiento de la sociedad (hogares, empresas y organizaciones). Según datos del Banco Mundial, al año se recolectan en el mundo más de 2 mil millones de toneladas de residuos sólidos, cifra que crecerá más del 70% para el 2050. Lo más alarmante es el manejo otorgado a estos residuos: en los países de ingresos altos solo se recupera un tercio de los desechos por medio del reciclaje y la compostificación (proceso para degradar biológicamente la materia orgánica), mientras que en los de ingresos bajos solo se recicla un 4%. Los restos no aprovechados terminan esparcidos ya sea en vertederos, bosques, ríos y mares, y en las grandes urbes, causando daños incalculables. Dada esta cruda realidad, gobiernos, organizaciones ambientalistas y empresas han creado estrategias de protección ambiental como el aprovechamiento de los residuos; tal es el caso de Vinicia. TODO ESFUERZO PRODUCE SUS FRUTOS Esta es una de las compañías colombianas que, además de apostarle a la creación de empresa y a la generación de empleo, también aboga por los modelos de economía circular, haciendo zapatos y otros productos a partir del afrecho (fibra que resulta de macerar la malta) obtenido en la producción cervecera. Nicolás Ramírez Osma y David Felipe García son los creadores de Malta y Sabor SAS, cuyo nombre comercial es Vinicia, empresa que empezó a gestarse cuando ambos cursaban segundo semestre en la universidad, en el 2016. Sentados, mientras compartían una cerveza, pensaron en el crecimiento que estaba registrando la producción de esta bebida en el mundo y en cómo podría consolidarse una cultura más fuerte en Colombia. La idea no se quedó en palabras y, un semestre después, hicieron los primeros lotes en casa. “En ese entonces, teníamos un restaurante de alitas de pollo y allí dimos a conocer nuestra cerveza. Producíamos cerca de 60 litros mensuales. Todo marchaba bien y, por eso, en sexto semestre lo convertimos en un negocio formal. En el 2019 llegan nuestros primeros tanques”, cuenta Nicolás. Pasar de una olla casera de 30 litros a un tanque de 350 litros fue un salto arriesgado, pero necesario. Los primeros lotes fabricados en tanque fueron de ensayo y error. El producto del tercero fue presentado ante el Instituto Nacional de Vigilancia deMedicamentos y Alimentos (Invima), entidad que les otorgó un concepto favorable, permitiéndoles así la entrada a la industria cervecera nacional. Fotos: ©2022 SHUTTERSTOCKPHOTOS - CORTESÍA VINICIA Dos jóvenes empresarios colombianos han hecho posible lo impensado: hacer zapatos con los residuos de la producción de cerveza. Los creadores de la marca Vinicia (cerveza artesanal), Nicolás Ramírez Osma, ingeniero químico, y David Felipe García, ingeniero ambiental, no solo le apostaron a la producción de cerveza artesanal, sino que han convertido la responsabilidad ambiental y social en la bandera de su emprendimiento. Un caso digno de exaltar. Y es que no es un secreto que el sector energético, de transporte y construcción, así como la industria de alimentos y la textil son el gruEn la actualidad, se elaboran entre 40 y 100 pares de zapatos, cuyas suelas están compuestas por un máximo del 25% de afrecho.

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