Agosto_2022

Agosto 2022 | 49 Coopidrogas Irene, de 82 años, vive actualmente en un hogar de cuidado geriátrico, pero desde hace mucho tiempo no recibe visita o llamada alguna de sus hijos. Marcela tiene 47 años y las discusiones con su hijo, de 22, se han vuelto insostenibles, pues los insultos por parte de este no paran, sin importar el motivo de la discusión. Carlos, de 62 años, decidió cortar comunicación con su hijo, luego de que este intentara golpearlo. Sí, aunque le parezca inaudito que un hijo maltrate a uno o a ambos padres, esto sí se da, y es un tipo de abuso intrafamiliar del que poco se habla. La violencia filio-parental, como se le llama a esta clase de conducta, es más común de lo que se piensa, pero tiene una fuerte tendencia a ocultarse. Y si bien suele pensarse que la manera más frecuente de maltrato podría ser el físico, cuando se trata de crueldad por parte de los hijos hacia los padres, estapuedepresentarsede múltiples formas. Por ejemplo, de tipo emocional o psicológico, que se caracteriza por atentar contra la estabilidad emocional de la víctima y su autoestima, producto de acciones como: • Aislar a los padres por vergüenza debido a su aspecto o comportamiento. • Ignorar sus puntos de vista. • Humillarlos o ridiculizarlos en público. Y luego, indagar sobre cómo corregirlo. Es fundamental entender que, a veces, los progenitores enseñan con contradicciones, entonces creen que un golpe les enseñará a sus hijos a no pegar y esto lo que hace es normalizar esa violencia. Los padres deben brindar una crianza coherente y constante, ser su lugar seguro y que así los hijos sientan que siempre están ahí para ellos”, destaca María Camila González Botero, psicóloga y aspirante al título en maestría en Psicología Clínica en la Universidad del Norte. ¿ES CUESTIÓN DE CRIANZA? Suele ocurrir que cuando un niño tiene un comportamiento considerado erróneo o diferente al que se cree normal, se tilda a los padres como “culpables”, pues en su crianza hay ausencia de elementos que permiten marcar límites. Y es que muchos de los casos del síndrome del emperador –como también se le conoce a este trastorno de conducta– están relacionados con los patrones de crianza que el niño, el joven o el adulto agresor recibió en casa. “La crianza y el ejemplo que los padres y Fotos: ©2022 SHUTTERSTOCKPHOTOS Mucho se cuestiona el maltrato de los padres a sus hijos, pero ¿qué decir cuando son los hijos los que maltratan a sus papás? Cada vez son más los casos en los que estas conductas se repiten. ¿Qué hacer? ¿Cómo identificarlos? El MALTRATO incluye no SOLAMENTE violencia FÍSICA, sino también EMOCIONAL. Terapias con psicólogos o trabajadores sociales mejoran la relación entre padres e hijos. Igualmente existe la violencia económica, en la que se manipulan sus recursos, especialmente, cuando son personas mayores; y el abuso de confianza, cuando se les obliga a hacerse cargo de responsabilidades que no les corresponde, como cuidar a sus nietos. Incluso, también se han registrado casos de violencia sexual. Tristemente, estas situaciones, en muchos casos, son minimizadas y hasta normalizadas por parte de las víctimas. Y ya sea porque los padres sienten vergüenza de hablar de ello o porque no se atreven a tomar medidas contundentes, muchos dejan pasar lo que simplemente puede empezar con un insulto o una mala palabra, incluso desde la infancia. “Cuando se presentan estos comportamientos, los padres deben hacerse algunas preguntas, como, por ejemplo, “¿porquémi hijoactúaasí?”.

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