Agosto_2022

Agosto 2022 | 15 Coopidrogas • Realizar ejercicio o cualquier actividad física, pues estudios indican que ayudan a preservar y renovar el colágeno y la elastina, componentes que favorecen la firmeza de la piel. • Aprender a manejar adecuadamente el estrés, para que no se convierta en distrés o estrés negativo, que le puede causar problemas en su salud física y mental, volviendo la piel muy sensible. Para ello, profesionales de la Clínica de Mayo, en los Estados Unidos, recomiendan “dormir lo suficiente, fijar límites razonables en su vida, recortar su lista de tareas pendientes y encontrar tiempo para hacer las cosas que disfruta”. RUTINAS DE FOTOPROTECCIÓN ¿Se ha preguntado por qué algunas personas se ven mayores en comparación con otras, aunque tengan la misma edad? Una de las respuestas está en el denominado fotoenvejecimiento. Por esta razón, es primordial que utilicemos un protector solar adecuado, en promedio de factor 50 en adelante, que absorbe el 99% de la radiación. Aunque, lo ideal es que consulte con el dermatólogo cuál es el apropiado para su tipo de piel. “Si vamos a estar mucho tiempo al aire libre o en el agua (por ejemplo, en la piscina durante las vacaciones), debemos aplicar otras mese tienen que volver a aplicar cada cuatro horas, como mínimo, aunque no haya sol o no vaya a salir de la casa, y evitar siempre exponerse en las horas demayor impacto de los rayos ultravioleta, que suele ser entre las 10 a. m. y las 2 p. m. En la actualidad, existen diversos productos que brindan fotoprotección, con compuestos de última generación, pero, dice Quiroz, “es clave la correcta aplicación de estos, y cubrir las áreas exteriorizadas (orejas, cuello, pecho y escote)”. Y, por supuesto, no olvidar protegerse también alrededor de los ojos, pues es una parte que, destaca Leaño, es mucho más delicada que la del resto del rostro y requiere, por tanto, mayor atención. didas de cuidado, como son utilizar gafas, gorras o sombreros, y ropa con protección UV, entre otras”, señala la dermatóloga Corrales. Por otro lado, no debe olvidar que todas las cremas bloqueadoras Cuatro grados de daño Para ayudar a comprender y clasificar esta problemática, el dermatólogo Richard Glogau, uno de los mejores cirujanos de cáncer de piel de San Francisco (Estados Unidos) y experto en fotoenvejecimiento, diseñó, en 1994, una escala que permite medir los grados de envejecimiento de la piel, tanto natural (cronoenvejecimiento), como la derivada del impacto de los rayos del sol (fotoenvejecimiento), así: • Leve. Común en personas entre 28 y 35 años, por lo que los efectos acumulados son aún incipientes. Pueden presentar arrugas y pequeñas líneas de expresión marcadas. • Moderado. Suele presentarse entre los 35 y 50 años de vida, y relacionarse con arrugas mucho más visibles y con queratosis actínicas o zonas ásperas y escamosas de la piel, de forma preferencial en manos, antebrazos, rostro, cuero cabelludo, cuello, labios, orejas y palmas de las manos. • Avanzado. Se desarrolla en individuos entre los 50 y los 65 años de edad, quienes pueden presentar arrugas muy definidas y lentigos o manchas benignas en la piel que son de color marrón y cuyo diámetro varía de 1 a 15 milímetros. • Severo. Es fruto de una gran acumulación de los efectos de la exposición a las radiaciones ultravioletas A (UVA) y B (UVB) durante muchos años de vida sin la debida protección del sol. Hay lesiones cutáneas que pueden ser severas y arrugas profundas, así como un mayor riesgo de lesiones precancerosas o cancerosas. Tanto el sol como algunos alimentos son indispensables para sintetizar la vitamina D.

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